Escudo de la Universidad Politécnica de Madrid

Escuela Técnica Superior de Ingenieros
Navales

SALIDAS PROFESIONALES

Hoy día la Ingeniería Naval y Oceánica se define como el conjunto de técnicas y tecnologías que permiten la utilización y explotación integral de mares y océanos así como su conservación y el mantenimiento de sus ecosistemas. Esta definición indica que los amplios campos profesionales que la comprenden son:

  • El proyecto y construcción de buques tanto civiles como militares, así como la operación y explotación de los primeros.
  • La atención al mundo del ocio en sus demandas de marina deportiva y complejos turísticos flotantes.
  • El diseño y construcción de complejos industriales y artefactos, flotantes y submarinos.
  • La minería submarina.
  • Los sistemas submarinos de distribución, proceso y comunicaciones.
  • La robótica submarina.
  • La pesca y piscicultura marinas.
  • La ingeniería de costas.
  • El aprovechamiento energético de vientos, olas, corrientes y gradiente térmico.
  • Las plantas de desalinización y potabilización de agua marina.
  • Las plantas flotantes de producción energética. 

Este amplio abanico expresa el que hoy y dentro de la Ingeniería Naval y Oceánica tienen cabida tecnologías emergentes que antes podía pensarse que estaban reservadas a otros sectores y además pone de manifiesto el que sus actividades industriales son altamente complejas desde un punto de vista tecnológico y con máximas exigencias de seguridad y calidad medioambiental. A modo de ejemplo basta tomar el diseño, proyecto y construcción de un buque de cruceros de ultima generación, capaz para 2.000 pasajeros y 1.000 tripulantes y encontramos que además de necesitar de las más avanzadas técnicas de análisis hidrodinámico y resistente, requiere disponer de los mas sofisticados elementos de confort, medioambientales y de seguridad, integrados en una estética de alta exigencia, piénsese en sus complejos sistemas de comunicaciones, de control, de producción y distribución de agua potable, de recogida y tratamiento de aguas residuales y otros residuos sólidos, de climatización y ventilación, de producción y distribución de energía eléctrica y un vasto sistema de servicios de hotel y ocio. Para indicar el orden de magnitud de estos sistemas piénsese que las necesidades de energía eléctrica a bordo equivalen a las de una ciudad de 100.000 habitantes. 

Fácil es deducir la importancia económica que estas actividades industriales y de servicios pueden representar, baste decir que solo la construcción naval supuso el pasado año en España una facturación del orden de 3.000 millones de Euros, cifra ya muy superior a la que representan otros sectores industriales como son el aeronáutico o la construcción de ferrocarriles.